En el marco del Día Mundial de la Salud Mental 2021, que se conmemoró durante el pasado 10 de octubre, es importante reflexionar sobre las consecuencias que la pandemia del Covid ha traído sobre la salud mental de las personas en general, y en los trabajadores. El mundo ciertamente ha cambiado; a lo largo de los dos últimos años, la gerencia se ha visto inmiscuida en una vorágine de cambios tanto sociales como económicos. La llegada de la pandemia durante el 2020 y lo que representó en los entornos laborales aún genera efectos diversos en todos los rincones del mundo.
Aunque estamos atravesando un período de post-pandemia, la situación no es la misma de antes. Miles de trabajadores aprendieron a trabajar desde casa y se enfrentaron a situaciones que nunca antes habían vivido: conciliación de la vida personal con la vida laboral, altas horas de demanda de trabajo, horarios indistintos, mucha incertidumbre, ansiedad social, estrés laboral y miedo a perder el trabajo.
Si mezclamos estos factores por tiempo prolongado, obtenemos el caldo de cultivo perfecto para desarrollar nuevas formas de patologías tradicionales como por ejemplo: el Síndrome de Burnout. El agotamiento laboral en pandemia es real, y durante la época de post pandemia, ha empeorado. Durante los primeros meses, los trabajadores se sentían motivados, buscando razones para salir de la crisis; pero a lo largo de estos casi dos años, la situación se ha extendido demasiado causando un efecto negativo.
Una encuesta del portal de trabajos Indeed realizada durante la época de recesión post covid, encontró que más de la mitad de los trabajadores entrevistados dijeron sentirse exhaustos o agotados y más de dos tercios dijeron que la sensación había empeorado durante la época más fuerte de la pandemia.
Un nuevo tipo de Síndrome de Burnout en Pandemia: ¿Por qué esta nueva cara de la patología es incluso aún más crítica?
Generalmente, cuando los empleados trabajan en oficinas, suelen crear una rutina con tiempos y horarios establecidos, situación que rara vez sucede cuando se trabaja desde casa. Como líderes, si se quiere encontrar el compromiso tanto en el trabajo como en la vida, y si se quiere ayudar a los colaboradores a hacer lo mismo, se necesita comprender el concepto de bienestar en el lugar de trabajo. Y eso significa abordar un estigma que aún está visible en los entornos laborales: trabajar una mayor cantidad de horas no necesariamente es un sinónimo de productividad.
De acuerdo a un estudio realizado por la OMS y la OIT (Organización Mundial de la Salud y la Organización Internacional del Trabajo), las largas jornadas laborales están directamente relacionadas con muerte por baja calidad de vida. El estudio, además de citar fuentes estadísticas importantes sobre los síntomas del Síndrome del Burnout, concluye que trabajar 55 horas o más por semana se asocia con un riesgo estimado de 35% más de accidente cerebrovascular y un 17% más de riesgo de morir por cardiopatía isquémica, en comparación con trabajar de 35 a 40 horas a la semana.
Aunque los rasgos del Síndrome del Burnout son claramente identificables, en general está caracterizado por tres elementos: sentimiento de cansancio, cinismo o sentimientos negativos relacionados con su trabajo, compañía o jefes y disminución de la eficacia profesional. Dentro de la fatiga pandémica, las consecuencias derivadas que generalmente acompañan a este síndrome, son las siguientes:
- Imposibilidad de realizar actividades cotidianas por exceso de trabajo.
- Largos jornadas laborales que dejan al trabajador exhausto.
- Poca vida familiar y visitas al aire libre.
- Estrés constante que muchas veces puede terminar en paranoia.
- Fatiga crónica, sensación de desfallecimiento.
- Incremento en los niveles de ansiedad.
- Trastornos del sueño o similares.
- Temblor en las manos o en algún otro lugar del cuerpo.
- Dolores crónicos como consecuencia de la inflamación de los nervios.
- Hyper-uso de la tecnología como medio de escape.
- Aumento de sustancias nocivas para la salud (cigarrillo, alcohol).
En la mayoría de los casos, la persona que se encuentra “quemada” no sabe lo que sucede. Sabe que algo pasa y se encuentra generalmente de mal humor y contrariada, pero no sabe identificar muy bien cuál es la procedencia de su malestar. A este respecto, la gerencia de Recursos Humanos a nivel mundial debe tomar acciones inmediatas, por ejemplo: empresas importantes de tecnología como Bumble, LinkedIn y Hootsuite cerraron durante una semana este año para dar un respiro a sus colaboradores y combatir el agotamiento laboral.
Una recuperación entre todos los involucrados: ¿Cómo tratar la situación?
Al contrario de lo que suele creerse, el agotamiento laboral no es un problema tanto de la persona que lo sufre como lo es del empleador que lo genera.
Los líderes empresariales deben aprender a prestar atención a las señales de alerta del agotamiento laboral post pandemia. Cabe preguntarse si los colaboradores se quedan hasta altas horas trabajando, ¿están motivados por el miedo y la preocupación? Si aún trabajan desde casa, ¿necesitan apoyo para problemas de salud personal o mental que puedan afectar su desempeño? ¿La ansiedad económica impide que los colaboradores se tomen el tiempo libre necesario? Tomarse el tiempo para conocer a los colaboradores y saber qué les afecta puede ser muy determinante.
Para luchar en contra del Burnout en las organizaciones no se necesita ser un experto en el área de salud mental, únicamente se trata de reconocer que la organización efectivamente tiene un problema y que se deben retomar las prácticas como:
- Llevar a cabo evaluaciones de desempeño
- Implementación de la inteligencia emocional.
- Reuniones de trabajo productivas que no excedan del tiempo necesario.
- Asegurar los tiempos de descanso y las pausas activas en el trabajo.
- Mejorar los sistemas comunicativos internos.
- Recompensar a los buenos trabajadores (monetaria o emocionalmente).
- Ayudar a los colaboradores a sentirse valorados.
- Crear horarios de trabajo flexibles.
Meditación, yoga y Mindfulness: ¿las palabras más buscadas en asociación con el síndrome del burnout?
Durante el 2020 y 2021 hubo un incremento en la búsqueda de palabras claves asociadas al síndrome de burnout, entre ellas nos encontramos con la práctica de meditación, yoga y mindfulness. De acuerdo con Google Trends, en Panamá las búsquedas acerca de Mindfulness han tenido un incremento del 70% durante los últimos ocho meses del año en transcurso. Ahora, ¿por qué se asocian estos términos específicos al síndrome de burnout? ¿Qué de bueno pueden traer estas prácticas?
El origen de mindfulness radica en el Budismo Teheravada, el cual representa el corazón de la meditación, y consiste básicamente en hacerse presente en cuerpo y mente del momento presente. No vivir en el futuro ni en el pasado, enfocar la atención plena en un solo pensamiento, evitar las multitareas y disminuir el ruido mental.
Gracias a los famosos, deportistas, coaching y CEO’S del mundo esta práctica al igual que la meditación y el yoga, han logrado atraer seguidores ya que es beneficiosa no solamente a nivel personal si no también para el desempeño laboral, ya que permite:
- Aceptar situaciones y dejar pasar eventos.
- Eliminar el estrés y la preocupación
- Aceptar la calma y la tranquilidad mental.
- Trabajar mejor en equipo
Para las compañías que se enfoquen en potenciar el talento y mejorar la calidad de vida de sus empleados, promocionar este tipo de actividades y prácticas es un paso adelante en la dirección correcta para erradicar el síndrome de burnout post pandemia, y por lo tanto poder marchar hacia el cumplimiento de objetivos de la organización.


